Tradición Italiana

SÍMBOLO DE LA EXCELENCIA ITALIANA
Ya su nombre, Acqua di Parma, evoca un estilo marcadamente italiano. Por sus orígenes y su inconfundible refinamiento, por sus preciados acabados de artesanía y la calidad de los materiales. Ayer como hoy.
  • Historia de un símbolo
  • Los valores de marca
Historia de un símbolo
En 1916, en un pequeño laboratorio de esencias en el corazón de la antigua Parma, pequeña capital del savoir vivre en época de Verdi y María Luisa, pero también ciudad de arte, culta y artistocrática, tan amada por Stendhal- hábiles maestros perfumistas dieron vida a una nueva fragancia, insolitamente fresca, actual y moderna respecto a los perfumes de origen alemán, fuertes e intensos, tan populares en aquel entonces. Nace así la primera colonia italiana verdadera, que expresa una nueva sensibilidad. Lo que sorprende es la pureza de su fragancia, debida a ingredientes exclusivamente naturales. Una composición que, hasta la fecha, no ha sufrido variaciones.
Acqua di Parma va adquiriendo cada vez mayor popularidad. En los años Treinta nace el actual y simbólico frasco de inspiración Art Decò y esta colonia se convierte en "el" perfumo de la época. El éxito internacional llega en los años Cincuenta, gracias a los divos hollywoodianos, que al llegar a Italia llamados por los grandes maestros de nuestro cine, descubren la colonia en las refinadas sastrerías artesanales, donde ésta resulta un accesorio inconfundible de estilo y elegancia italianas.

En los años Sesenta, al multiplicarse las propuestas, cambian las tendencias en el mundo de los perfumes, pero Acqua di Parma sigue manteniendo su encanto para un público de refinados entendedores y se convierte en un perfume exclusivo de la alta sociedad.

En 1993 Luca Cordero di Montezemolo, Diego Della Valle y Paolo Borgomanero invierten en la marca, unidos por el deseo de salvaguardar una antigua tradición italiana. La subida es rápida: tras la inauguración en 1998 de la primera boutique Acqua di Parma en via del Gesù en Milán, al lado de los nombres más conocidos de la alta moda y del prêt-à-porter, se abren numerosos corner en las tiendas más exclusivas de todo el mundo.

Mientras tanto, el éxito de la colonia da lugar al lanzamiento de una amplia gama de productos caraterizados por la marca Acqua di Parma, y todos respetan fielmente las características que en el transcurso de los años la convirtieron en sinónimo de refinamiento italiano. Nacen nuevas colonias, nuevas líneas de productos como la Colección Barbiere, la primera fragancia femenina, Perfume, las líneas Blu Mediterraneo y Blu Mediterraneo Resort, refinados productos para el hogar, artículos de valiosa peletería. Esta evolución natural amplía progresivamente los horizontes de Acqua di Parma, que se afirma como marca de life style.

En 2001, con la entrada de LVMH en la casi centenaria marca italiana, se abre un nuevo e importante capítulo en la historia de Acqua di Parma. La marca goza de una significativa internacionalización y traduce sus valores en líneas y propuestas nuevas, que expresan un inédito concepto del lujo contemporáneo. El carácter distintivo de Acqua di Parma encuentra su expresión también a través de la creación de una línea de productos y accesorios para el afeitado con una cuidadosa manufactura, el nacimiento de una colección exclusiva de fragancias femeninas, "Le Nobili", y la creación de piezas siempre novedosas de un auténtico estilo de vida, basado en un gusto y en una excelencia artesanal completamente italianas, de las que la histórica marca es portavoz en todo el mundo.

Desde 2008 Acqua di Parma se ha incorporado al mundo de las Spa de Lujo.

Todas sus líneas se siguen fabricando exclusivamente en Italia y se distribuyen en 36 países de todo el mundo.
Los valores de marca
Acqua di Parma es la expresión de un saber vivir y un saber hacer exclusivamente italianos. Calidad, creatividad, elegancia y exclusividad son los valores básicos del estilo Acqua di Parma. La calidad deriva de la cuidadosa elección de los materiales y de las preciadas elaboraciones artesanales. La creatividad da nueva forma a un estilo clásico intemporal. La elegancia resulta directa emanación de un estilo innato, que rehuye las efímeras tendencias del momento. La exclusividad caracteriza el carácter único de todos los productos Acqua di Parma, que apuntan a exaltar y celebrar la esencia misma de la belleza. A través de estos signos distintivos, la perfección estética se convierte en un auténtico estilo de vida. Expresión de un lujo discreto y nunca ostentado, vivido siempre de modo personal, que sabe conjugar tradición y contemporaneidad. Esto lo definen detalles sutiles, reconocibles sólo por los entendedores: la selección de los materiales, la atención prestado a los detalles, las preciadas manufacturas así como el refinamiento de los acabados a mano siguiendo tradiciones artesanales que se perpetúan desde hace siglos y reviven en clave contemporánea.

Los productos Acqua di Parma todavía se siguen fabricando prestando la misma atención y con la sapiente elaboración que han determinado su éxito inicial. Las fragancias se crean con las esencias y los extractos más valiosos. El simbólico frasco, con sus líneas puras inspiradas en el Art Déco, está hecho a mano por sapientes artesanos del vidrio y sigue caracterizándose por el refinado tapón negro de baquelita, el material utilizado para fabricar los pomos de las radios en las primeras décadas del siglo XX. El envase se sigue hacendo a mano, y la etiqueta se aplica a cada frasco con gestos delicados y cuidadosos. Las hermosas cajas cilíndricas de los envases –las inconfundibles sombrereras Acqua di Parma- están hechas a mano y embellecidas con un gofrado manual en el cual está imprimido el escudo real. El papel es desde siempre del característico Amarillo Parma, el mismo color que desde 1700 caracteriza las fachadas de los edificios más elegantes de dicha ciudad. También las velas perfumadas se han creado siguiendo meticulosos procedimientos artesanales, utilizando cera natural seleccionada y mezclada con esencias concentradas.

Idéntico cuidado se dedica a los accesorios para el afeitado y a los artículos de peletería, finamente cosidos y hechos con materiales preciados, que destacan por su cuidadosa elaboración y los detalles sofisticados.